Un sofá cómodo es uno de los anhelos de todos nosotros, aunque pocas veces lo vemos realizado, pues para lograrlo se deben cumplir ciertos requisitos, por ejemplo, que las caderas no sean más bajas que las rodillas, para que no sea difícil para usted ponerse de pie, poner los pies en el suelo, proteger la espalda baja, para no deslizarse y lastimarse las rodillas con el respaldo. 

En definitiva, un sofá que te acoge no te estresa, pero tampoco te hunde en los cojines. Por esta razón, un asiento un poco más firme siempre es práctico, ya que pierde su firmeza durante el funcionamiento diario. Todos nuestros modelos seleccionados son perfectos para tu salón. También si estás buscando buenos sofas, te podemos recomendar hacer una visita Deco and Lemon, donde podrás encontrar muy buenas promociones de sofas a buen precio.

 Lo principal es saber si el sofá es cómodo, una de las características son las siguientes:

Caderas: Al sentarse, la entrepierna no debe estar más abajo de la rodilla para evitar dificultad para ponerse de pie. Pies en el suelo: con la espalda apoyada en el respaldo del sofá, también debería poder poner los pies en el suelo.

Cintura: El respaldo apoya la espalda, protege los riñones y evita que el cuerpo se deslice.

Preste atención a sus rodillas: No presione el borde del asiento contra la parte posterior de sus rodillas cuando esté sentado.

No te olvides de los reposabrazos: debes poder apoyar las manos en los reposabrazos, que deben estar a la altura de los codos, no por debajo.

Consejos para comprar un mejor sofá

Tamaño del sofá

El tamaño del sofá debe estar directamente relacionado con el espacio y cuántas personas viven en la casa o cuántos visitantes suele haber. En la mayoría de los casos, no se recomiendan muebles muy grandes porque ocupan mucho espacio.

Asegúrate de que el tamaño se ajuste a la habitación y a la pared donde se colocará el sofá. A su alrededor, puede colocar sillas o muebles para una habitación que coincida con el diseño interior.

 Ahora toca elegir uno u otro tapizado para nuestro sofá. El color, el tipo de material (piel o tela) y el nivel de cuidado y limpieza que podamos brindarle al sofá serán los criterios que determinarán su apariencia.

También es hora de analizar si queremos un sofá con múltiples funciones, como un sofá que también sirva como sofá cama.

Relleno de un buen sofá

El sofá debe ser cómodo, ni blando ni duro. Por ejemplo, hoy en día se utilizan espumas de alta resistencia que se deforman muy poco. Generalmente, sin embargo, el respaldo debe ser más blando que el asiento.

La espuma viscoelástica, la espuma de poliuretano spring o HR, de buena resistencia y durabilidad, con poca deformación, es una opción común. El respaldo debe estar hecho de plumas, fibra hueca de silicona especialmente procesada o espuma HR. Se recomienda reemplazar el acolchado de espuma cada 5-6  años para restaurar la densidad sin sacrificar la comodidad.

Diseño moderno, clásico o retro

El tipo y diseño de la habitación es importante, ya que corresponde al interior de la habitación. ¿Tienes dudas sobre cómo decorar tu salón? Elige un sofá con un diseño clásico. El sofá que hay en https://decoandlemon.com/ es perfecto para cualquier interior y estilo. Está disponible en diferentes tamaños y diferentes interiores aunque también hay otras cosas para decorar tu hogar.

Tipos de sofá, según su tela

Esta es una de las dudas que muchas personas tienen a la hora de comprar un nuevo sofá. Cada variedad tiene sus propias ventajas y desventajas. 

Es importante evaluarlos y encontrar el modelo que más nos interese.

Sofá de piel: sin duda el más colorido, perfecto para un ambiente de inspiración retro. Son fáciles de montar y fáciles de limpiar. La pega es que suelen ser más caras, requieren más cuidados y no son adecuadas para nuestro salón de estilo moderno. 

Suelen ser frescos en invierno y cálidos en verano. 

Sofás de tela: Puede que no queden bien desde el punto de vista estético, pero son perfectos para un salón diáfano moderno. Esta opción suele ser muy adecuada para decoraciones juveniles. 

No son demasiado frías en invierno, ni demasiado calientes en verano, y su precio es más competitivo. Es muy agradable tocarlos. En cambio, estos sofás tienden a tener una vida útil más corta que los sofás de cuero y tienden a ser más difíciles de limpiar.

¿Cómo saber si ya es el momento de cambiar el sofá?

Con un tratamiento adecuado y el uso de materiales de alta calidad (madera maciza, tejido resistente a la corrosión o antimanchas, como los de nuestra colección), la vida útil del sofá se puede alargar hasta los quince/veinte años. 

Pero muchas veces tendemos a alargar la vida de nuestro sofá por comodidad o por motivos económicos. Te aconsejamos que no tengas miedo y te animamos a que reemplaces el sofá en cuanto empiece a dar los primeros signos de necesitar una actualización.

Incómodo para sentarse

Te hundes mientras estás sentado en el sofá, primera regla para un sofá es que debe ser cómodo y soportar bien su peso. Si esto te sucede, significa que el acolchado se ha deteriorado con el uso y por lo tanto ya no brinda el mismo soporte que antes. En el momento en que sientas que se ha ido, puede ser porque es hora de cambiarlo.

Las grietas o el procesamiento ya no son efectivos
Mueves el sofá para que se mueva y notas que chirría o hace ruidos. Esto indica que el fulcro ya no funciona correctamente, o si es una silla, el manejo comienza a fallar.

No debes ignorarlo ni posponerlo en el tiempo. De lo contrario, afectará su salud y su postura. Por tanto, tiene sentido empezar a pensar en cambiar los muebles.

Deterioro de la apariencia

La estética del sofá también es una de las partes más importantes y debe tenerse en cuenta. Si la tela se ve sucia y no se puede lavar, probablemente significa que es demasiado vieja y es hora de reemplazar el sofá. También puede ocurrir si su apariencia está descolorida o incluso rasgada.