La idea de escribir sobre esto no es mía sino de mi amigo Juan Pedro. Por eso tiene más legitimidad. Es profesor de toda la vida y le apasiona la pedagogía también desde siempre. Por eso su indignación cundió como la pólvora cuando recibió las fotos del Instituto de Educación Secundaria de San Fulgencio, en Alicante, y las colgó en su blog.
No sé qué sería capaz de escribir el genial Juan José Millas si le pusieran en las narices estasfotos y le dijeran que estas imágenes pertenecen a las instalaciones de un centro escolar, pero cualquiera ve ahí una cárcel, una prisión, un Guantánamo, coincido con Juan Pedro. Cuando pensamos en un centro escolar, esperamos encontrarnos con amplios ventanales, chavales prorrumpiendo en gritos, alguna máquina expendedora... y no con pasillos angostos y minúsculas ventanas jalonadas de barrotes. Desde luego, estas imágenes bien podrían servir de ambientación para el tétrico escenario de una película de desenlace fatal.
Este instituto de La Vega Baja es sólo un ejemplo. Desgraciadamente muchos más barracones escolares salpican todo la geografía valenciana
En la vida hay recuerdos que no palidecen en el tiempo. Muchos de los míos pertenecen a la etapa del instituto y del colegio. No quiero ni imaginarme qué pensará un adolescente que pase allí un tercio de su día formándose durante algunos años de su vida. La vista de más de uno, al perder el hilo de una explicación, se habrá posado sobre las rejas y quizá en esa tregua temporal se habrá cuestionado qué hace allí. Y qué decir de unos docentes, que tras años estudiando una oposición, hayan conseguido un destino en este escenario, entre barrotes. Es evidente que el medio no determina todo, pero algo condiciona y puede hacer sucumbir gran parte de la motivación.
Este instituto de La Vega Baja es sólo un ejemplo. Desgraciadamente muchos más barracones escolares salpican todo la geografía valenciana. Mi amigo, el que toda su vida se ha dedicado a esto de la educación, señala que no es casual que la Administración valenciana olvide invertir en educación, es algo más sofisticado y cainita, obedece "a un plan diseñado con extraordinaria precisión para acabar con todo un pueblo". De manera lenta pero segura se les priva de la educación y se les condena a la ignorancia mientras el dinero público se invierte en otros menesteres superfluos o directamente se malversan millones de euros a través de RTVV, con los contratos adjudicados por la visita del Papa, o derivándolos a la compra de inmuebles en lugar de destinarlos a la cooperación.
Ojalá mi amigo se equivoque pero me cuesta llevarle la contraria, para qué engañarnos. Y bueno, como la golosina de hoy -recuerden que así titulé la sección- no es que carezca de azúcar sino que sabe directamente amarguísima, les dejo con una canción, esta sí deliciosa, de mucho más al norte y que, al menos, transmite buen rollo.
Kepa - 20-10-10 - 09:41h. Y todavía no hemos visto lo peor. Tanto derroche y malversación de dinero público les ha dejado sin un duro para construir los colegios que se necesitan. Ahora, regalarán suelo público a empresarios privados, para que los construyan a cambio de permitirles luego gestionar estos centros mediante conciertos. La educación como mercado, como negocio, no como servicio público y de interés social.
María - 20-10-10 - 09:31h. Buena reflexión Magda.
Estoy completamente de acuerdo contigo. Nuestro gobierno valenciano prefiere invertir en visitas "papales", en la "tele pública", en "monumentos, parques de atracciones" que generan principalmente pérdidas; dejando de lado claro, la Educación, Sanidad, etc... Claro que esto es mucho menos "visible".
Eixa és la impressió que es desprén del seguiment del primer dia de vaga en el sector de l'educació pública no universitària. Ja fóra el 90% indicat per la Conselleria o el 65% xifrat pels sindicats, la veritat és que malgrat el dur atac del Consell i l'Estat a l'educació i els seus transmissors, la immensa majoria dels professors van acudir amb normalitat a les aules, i llançaren l'inequívoc missatge que encara poden suportar més.
La seua carta de presentació és l’ambició. El nou secretari general de Joves Socialistes del País Valencià aspira a duplicar la militància de l’organització juvenil i sumar, entre ells, la joventut que comença a despertar i a participar de les mobilitzacions socials.
El “teatre de resistència” repetirà experiència en el barri valencià. El Festival Cabanyal Íntim portarà de nou les arts escèniques d'avantguarda a l'interior de les cases en perill de demolició, per a reivindicar la supervivència del conjunt històric.